MANIFIESTO

UNA GRAN TAREA NOS CONVOCA

¡Nunca más sin los profesores!

19 de Noviembre 2015

LA MISIÓN DEL PROFESORADO

Los profesores y profesoras cumplimos una misión insustituible: somos los primeros llamados a trabajar por la humanización de la sociedad; somos quienes debemos promover una ética personal y social que nos permita evolucionar como individuos y como colectivo; somos quienes guiamos a las nuevas generaciones a prepararse para transformar aquello que necesita ser mejorado en la sociedad.

Pero hoy vivimos un sistema que empequeñece nuestra tarea, que pretende que seamos meros reproductores de un orden establecido, simples transmisores de los pequeños valores de una sociedad consumista y materialista.

Quienes de verdad amamos la tarea de EDUCAR no aceptamos esa visión reducida, somos conscientes del vasto sentido de ser EDUCADORA o EDUCADOR y por ende, no renunciamos a nuestra misión profunda.

¿CÓMO VEMOS AL COLEGIO DE PROFESORES?

Entendemos al Colegio de Profesores como una herramienta de transformación para hacer frente a la deshumanización de la sociedad y de la educación. Chile necesita que se exprese con vigor la voz de los educadores. Durante décadas se ha escuchado a los economistas, quienes han dictado las directrices en cuanto a conceptos, propósitos y la praxis en educación. Ello es una distorsión que nos ha llevado a una educación sesgada, estandarizada, instrumental, al servicio de intereses económicos y del aparato productivo, pero no de un desarrollo humano integral.

Ciertamente, el Colegio de Profesores está llamado a defender los derechos salariales, laborales y previsionales del profesorado. Pero también entendemos al gremio con una misión en el campo educativo y pedagógico para propiciar que las decisiones que toman los poderosos vayan en la dirección correcta y no para empeorar el estado de cosas, como ha ocurrido tantas veces en los últimos años.

Las Profesoras y Profesores debemos recuperar el espacio de EXPERTOS EN EDUCACIÓN que nos pertenece. Somos nosotros quienes conocemos la verdadera realidad de los colegios, ahí nos vinculamos directamente con nuestros estudiantes y apoderados. Somos los que sufrimos en carne propia las consecuencias de las malas políticas que se diseñan por los “expertos tecnócratas” en sus cómodas oficinas, mientras nosotros experimentamos el agobio laboral producto de la burocracia inútil a que nos somete el sistema.

NUESTRA TAREA COMO DOCENTES CONSCIENTES Y CRÍTICOS

Nuestra principal tarea en los tiempos venideros será recuperar el protagonismo de los profesores como actores fundamentales de la educación. Bajo esa condición, podremos exigir el necesario respeto de los poderosos a nuestro gremio; desde ese respeto recuperado, será posible mejorar nuestras condiciones salariales, laborales y profesionales. El clamor “NUNCA MÁS SIN LOS PROFESORES” cobrará un sentido real y nos permitirá avanzar en nuestras demandas.

También debemos aportar desde el Colegio de Profesores a la discusión de fondo sobre el destino de la educación chilena. Es crucial poner en el debate los temas esenciales, el necesario cuestionamiento a un currículo sesgado, estandarizado y el cómo recuperamos una concepción integral y humanizadora de la educación. En este debate el Colegio de Profesores debe jugar un papel central, para lo cual hay que desarrollar un discurso potente e intelectualmente bien fundamentado, es decir, un gremio proactivo y propositivo respecto a lo que debe hacerse para mejorar la educación chilena.

Para que ello sea posible es necesaria una transformación muy de fondo del Colegio de Profesores. Superar el viejo estilo de trabajo gremial que ha tocado fondo. Ese viejo estilo que concentra las decisiones en las cúpulas y considera a la base únicamente como una masa disponible para mostrar fuerza en las movilizaciones. Para nosotros, el profesorado es la esencia viva y constituyente del gremio, es esta base la que debe dirigir la organización y las decisiones importantes deben ser tomadas en conjunto.

En un país donde la élite política, empresarial y religiosa está fuertemente cuestionada, somos los profesores quienes debemos levantar el valor de la ética en la acción social, en dirección a los cambios indispensables para resolver la crisis social, política y económica que se vive hoy.

NUESTRA IDENTIDAD

Somos docentes y esa es nuestra identidad. Podemos tener diferentes pensamientos o creencias, pero nuestro punto de unión es la vocación por educar.

Queremos un gremio plenamente autónomo de cualquier gobierno y los partidos políticos, que tome sus decisiones únicamente con los profesores y no acepte injerencia alguna de entes ajenos. Queremos un gremio verdaderamente democrático. Creemos en el pleno respeto a la base del profesorado porque somos parte de esa base.

Queremos un gremio con un relato inspirador, con un discurso creíble, con capacidad de argumentar y defender nuestras posiciones. Contar con representantes bien preparados en los distintos niveles, confiables, coherentes, que fuera y dentro del gremio sepan expresar y defender bien nuestras ideas. No queremos pasar más vergüenzas con representantes que no saben expresarse ni defender nuestras ideas con buenos argumentos. Nuestros dirigentes deben dejar una buena imagen ante la opinión pública y ser expresión genuina del profesorado de Chile.

NUESTRO DISCURSO

Necesitamos un gremio que entregue un apoyo constante a los profesores. Que cada docente sienta orgullo de ser parte de una organización fuerte, que lo apoya, lo enaltece, lo defiende.

Estamos convencidos que la educación de mercado es dañina y que se debe trabajar sin cesar para terminar con el paradigma economicista y devolver a la educación su sentido pedagógico y social.

Somos los llamados a hacer pedagogía ciudadana, para convencer a nuestros compatriotas que la educación humanizadora integral nos hace bien como país y que cambiar este modelo es indispensable para avanzar como sociedad. Hay que recuperar el sentido ético de la educación, esta tiene una finalidad mayor que simplemente preparar para el aparato productivo. La finalidad de la educación debe ser formar buenas personas: inteligentes, cultas, solidarias, creativas, con pensamiento crítico, autónomas; personas que construyen un sentido de vida trascendente.

Por lo mismo, hay que recuperar el sentido ético de la acción gremial. Como organización no hemos estado ajenos a la crisis social y ética de nuestro país. También acá se han instalado las malas prácticas, la falta de democracia, la manipulación y la obsecuencia con los que detentan el poder. Eso debe corregirse, no sólo hay que desterrar esas malas prácticas, debemos ser un ejemplo demostración de que es factible recuperar la decencia y la ética en la acción gremial, de manera que nuestro gremio se convierta en un modelo de lo que aspiramos como convivencia democrática para Chile.

¿A QUÉ CONVOCAMOS?

La crisis del gremio ha tocado fondo en los últimos tiempos. Esta crisis no es de ahora, se ha incubado desde hace largo tiempo, pero es en el período actual donde el divorcio entre dirigencia y sentir del profesorado se ha agudizado y la subordinación a instancias ajenas al gremio ha sido extrema.

Nos han llamado “disidentes” porque no hemos estado de acuerdo en cómo se ha conducido el gremio. Y aceptamos el concepto ya que no compartimos esa forma cupular y carente de autonomía con que se ha dirigido nuestra organización. Pero ahora debemos pasar a una etapa propositiva que proyecte y construya el nuevo Colegio de Profesores que anhelamos.

Nos convoca la tarea de rescatar y refundar nuestro gremio para que sea de todos. Llamamos a levantar un programa de rescate del Colegio de Profesores y contar con una organización verdaderamente al servicio de las causas del profesorado y de la educación.

Construir eso es tarea de un amplio y unitario contingente de docentes. Como MOVIMIENTO POR LA REFUNDACIÓN GREMIAL Y PEDAGÓGICA, entendemos que es una tarea de envergadura y por tanto, requiere del aporte de muchos/as, donde la pluralidad y la diversidad sean una fortaleza y no una limitación.

Aspiramos a construir junto a otros este proyecto e invitamos a las orgánicas a las que se les ha llamado “disidentes” a unirnos para esta misión. También convocamos a los miles de colegas que han sido protagonistas activos de la Rebelión de las Bases y de las históricas movilizaciones contra la Carrera Docente. Una unidad genuina y sin hegemonías, basada en relaciones de confianza y transparentes. Una unidad donde nos colaboramos entre todos para impulsar la causa común. Una unidad donde nos respetamos y establecemos procedimientos sanos entre nosotros.

Una gran tarea nos convoca. Pongamos lo mejor de nosotros para estar a la altura de esta trascendente y hermosa causa. Iniciemos el cambio desde ya.