La profesora Cecilia Figueroa recalca que ante todo es profesora y, después de eso, es Directora de la Escuela Diferencial Chile – España de Concepción, docente con experiencia en diversas comunas de la Región del Bío-Bío, miembro del Movimiento por la Refundación Gremial y Pedagógica y, en unos días más, estudiante del Máster en Educación Diferencial de la Universidad Complutense de Madrid, en España. Conversamos con ella y aquí nos cuenta cómo ser parte del Colegio de Profesores se convirtió en una de sus motivaciones para cruzar el mundo a perfeccionarse y, en un tiempo más, volver a Chile a aportar en la educación de nuestros niños y jóvenes.

¿Cuáles son sus razones para postular a este Máster y hacerlo en España, fuera de nuestro país?

La principal razón es a partir del análisis que hacemos nosotros desde las Escuelas Especiales en relación a la falta de posibilidades que se dan aquí en Chile, la falta de actualización que nosotros tenemos. Si la gente comprendiera la situación en la estamos… la educación regular está abandonada, imagínate la educación de las escuelas especiales. Entonces, hubo un análisis que nosotros hicimos de nuestra realidad y situación y decidí, principalmente por la falta de herramientas que hay aquí, buscar esas herramientas en una universidad prestigiosa como esa, donde hay investigación en las necesidades educativas que tienen estudiantes de pre-escolar hasta la enseñanza media.

Me motivó también el trabajo que se ha desarrollado en el Departamento de Educación Especial en el Colegio de Profesores. Quiero ser súper clara en eso: yo participé en una primera convocatoria que hizo en aquel entonces Mario Aguilar, que era el Encargado de Educación Especial hace unos años. Y en esa reunión se conversó y se planteó esta situación de falta de perfeccionamiento a la altura de las necesidades, porque puede haber mucha capacitación, pero no a la altura de lo que nosotros necesitamos como profesores diferenciales. Entonces, a partir de eso también se genera esta motivación en mí para poder potenciar más el trabajo que nosotros desarrollamos en mi escuela: este no es un máster que voy a hacer a título personal sino colectivo, lo que pueda aprender tengo la necesidad de compartirlo y transferirlo colectivamente.

¿O sea que el Colegio de Profesores ha sido un espacio donde entusiasmarse por el perfeccionamiento?

Sí. Yo tengo hartas motivaciones profesionales, pero el hecho de haber podido participar en la propuesta que hace el Colegio de Profesores sobre Educación Especial también es un aliciente para uno. Yo participé ahora recién de todas las movilizaciones con mis profesores de la escuela, de nuestra comunidad, y ver que no hay un Gobierno preocupado pero sí hay un Colegio de Profesores que ha puesto en el centro nuestras problemáticas, las problemáticas de las educadoras diferenciales, que no tienen que ver solamente con remuneraciones, ha sido para mí importantísimo, este sentido que le ha dado el Colegio de Profesores a la Educación Diferencial. Muchos profesores hemos ido construyendo confianzas y creo que este Colegio de Profesores, con el liderazgo de Mario Aguilar, ha sido un gran aliciente, como nos han tomado en cuenta y se ha relevado el papel que nosotros tenemos como profesores diferenciales.

A propósito de su participación en el Paro, justamente una de las demandas tenía que ver con las Profesoras de Educación Diferencial ¿qué le pareció la movilización?

Para nosotros, no solo para mí, en el análisis que hacemos como profesores diferenciales ha sido un gran logro haber puesto al centro esta problemática que habla de la inequidad que hay en este país, principalmente considerando que nunca se habían planteado nuestras necesidades. Y la mención, más allá de la plata, viene a visibilizar cuan alejadas estamos de estos procesos de inclusión de los que tanto se habla. Creo que si los profesores diferenciales no tienen la mención como la tiene cualquier profesor de este país estamos hablando de una inequidad tremenda.

Creo que el cómo participamos nosotros como profesores diferenciales, dejando todo lo nuestro en todos los espacios, en los cacerolazos, en las marchas, es muy importante. Yo como Directora hubo marchas en las que puede participar y hay situaciones en las que uno no puede, por el cargo que se tiene, pero uno no puede ser una traba, un Director no puede ser una traba para un proceso tan importante como esta pelea que dio el Colegio de Profesores, todo lo contrario: nosotros debemos facilitar. Yo soy colegiada, siempre he participado en las acciones del Colegio y ahora como Directora me mantengo también firme con el Colegio en la medida de las posibilidades que un Director tiene. Pero fue un Paro de muchas emociones, yo pude viajar a Santiago con mis colegas y fue una movilización de mucha fuerza, no me voy alicaída, todo lo contrario: creo que el proceso que se está viviendo ha sido importantísimo para las profesoras diferenciales.

Finalmente, ¿cuál es la relación que usted ve entre el Movimiento Refundación y lo que usted hace, organizarse, ir a estudiar, ser una profesora movilizada?

Principalmente porque en Refundación se plantea un análisis profundo de la Educación, donde los profesores y las profesoras seamos de verdad protagonistas, protagonistas en temas pedagógicos. Yo me identifico con Refundación principalmente considerando que existe esta posibilidad de creer en una educación mejor, de ser un aporte técnico, pedagógico, de profundizar en aquello para poder realmente lograr mejores escuelas, buenas escuelas más allá de hablar de «escuelas de excelencia», de escuelas competitivas donde se fomenta el individualismo. Yo creo en escuelas más comunitarias, creo en esa comunidad, en esa construcción y Refundación me identifica en esa lógica. Y me identifica también en la posibilidad de hacer este perfeccionamiento, que va a significar algo no para mí en lo personal sino algo colectivo, en lo que yo pueda aportar también a potenciar la propuesta que se está desarrollando y que está en construcción permanente, en la reflexión pedagógica que creo que es muy importante que hagamos los profesores y las profesoras.